
Estas fechas navideñas me trajeron muchos recuerdos a la mente, como ya se los había contado. Me dí cuenta que tengo tantas "anclas" en mi pensamiento que he perdido la cuenta... bueno, nunca las he contado. Hay que empezar este 2008 con nuevos bríos, empujar las vacas y levar anclas.
Las "anclas" de la mente son todos aquellos estímulos externos que nos generan recuerdos y sensaciones; son producto de las experiencias pasadas, lo suficientemente significativas o fuertes para permanecer en la memoria y estan relacionadas con algun factor externo que se presentó en aquel momento, y que en el presente desencadena la sensación o recuerdo nuevamente.
Todos tenemos algún ancla, por ejemplo, algunas de las mías son:
- Antojo de comer Pancakes (o Hot cakes) los días lluviosos. Como a mis primos y a mi nos gustaban mucho los "kekis" mi tía los preparaba para mantenernos tranquilos los días de lluvia que no podíamos salir.
- La canción "Muñequita Linda" que me hace llorar. Si, la canción que me cantaba mi abuelo cuando era pequeña todavía me hace llorar mucho.
- El aroma "Campestre" del aromatizante en aerosol Glade, me hace sentir exitosa. Ese aroma había en mi oficina, cuando fui director de un Spa y academia. Me sentía muy bien ahi.
- Un conjunto de blusa y chaleco blanco con negro, me hace sentir muy bien cuando me lo pongo. Con ellos fuí a mi primera reunión fuera del país.
Y así, son muchas las anclas de las que nos vamos haciendo a lo largo de nuestra vida: la ropa, un aroma, un lugar, alguna cancion, una persona, un comercial o una pelicula pueden bien fungir como una y evocarnos al momento lindo o triste.
Las anclas negativas son menos fáciles de identificar, pero cuando lo hacemos tendremos el primer y mas importante paso para deshacernos de ellas. En Programación Neurolinguística existen procedimientos para eliminarlas, sin embargo requieren de un guía con algo de experiencia para el efecto. Lo mas sencillo es hacer una de dos cosas: Evitar el estímulo o enfrentarlo con nueva actitud, hasta que desaparezca.
Es decir, el ancla se generó en algún momento de nuestra vida (no nacimos con ella) entonces podemos eliminarla enfrentándola o evitándola. Te voy a contar algo que hice yo:
Hace 8 años uno de mis sobrinos de apenas 7 meses de edad, después de varios días con gripe y temperatura empezó a convulsionarse una tarde; su mamá lo llevó inmediatamente a la clínica mas cercana, se fue en taxi pues el carro no encendía, cuando por fin arrancó yo la alcance allá pero al llegar yo a la sala de espera solo escuché un grito ahogado que decia "NO!". El niño entró en coma, y en ese momento tuvimos que salir de ahí. Fueron días desesperantes, esperando un desenlace trágico; pero calma, el final feliz fue que mi sobrino se salvó de meningitis sin ninguna secuela, fué como un milagro. Después de eso, cada vez que pasaba frente al hospital sentía que mi pecho se encogía y miedo, sin querer evocaba el grito de mi prima y al nene enfermo; como la clínica estaba muy cerca de mi casa, pasaba por ahi más que seguido y cada vez sentía lo mismo en el pecho.
Hasta que me decidí y enfrenté mi ancla negativa, me propuse que cada vez que pasara por ahí y en cuanto se acercara la sensación triste atraería a mi mente una imágen linda de mi sobrino sonriendo y escucharía ese sonido de su sonrisa. Las primeras veces no fue fácil, he de admitirlo, pero persistí en el intento y luché contra mi recuerdo varios días, interponiendo la carita feliz del bebe, hasta que un dia simplemente... se levó el ancla.
Has identificado alguna de tus anclas?