De aquel que le tiraba a la Luna

miércoles 29 de octubre de 2008

Hablando de metas y de sueños, probablemente pensemos que no es facil definirlas, o que no tiene ningun sentido hacerlo, ya que creemos que no es posible que lo que deseamos suceda; asi nos limitamos en nuestro propio mundo.

Soñar no cuesta nada, dicen, y puede traernos muchos beneficios; al poner algo en nuestra mente, esta estara mas suceptible a las señales que se puedan presentar para llevarnos hacia donde queremos estar. Y quizas no lleguemos exactamente a donde inicialmente indicamos pero te aseguro que en el camino habras alcanzado muchas mas bendiciones de las que al principio tenias.

Te dejo una historia, que lei cuando estaba en la primaria; la cual creo que ejemplifica lo que te quiero decir.


Cuentan que en una aldea perdida en lo más frondoso de la selva del Amazonas,
había un joven que todas las noches de luna llena cogía su arco y sus flechas y
se empeñaba en lanzar sus flechas hacia la luna con el objetivo de alcanzarla.


Todos sus compañeros se le reían, pero él insistía en su empeño noche tras
noche. Un buen día el jefe de la tribu decidió casar a su hija y entre todos los
jóvenes de la aldea no sabía por cuál decidirse. Entonces se le ocurrió lo
siguiente: organizar un campeonato de tiro con arco, para ver quién lanzaba la
flecha más lejos y con más precisión; de esta forma aseguraba el sustento de su
hija y su seguridad.


Se desarrolló el campeonato y, como supongo que adivinarás, lo ganó el
joven que se entrenaba todas las noches en lanzar sus flechas a la luna; pues sin saberlo, ello le benefició para ser el ganador de la prueba. Por tanto,
su premio fue el casarse con la hija del rey que por supuesto, era la más bella
de las muchachas del poblado.


Se estuvo preparando con insistencia para alcanzar la luna, lo cual no logró, pero te aseguro que tiene muchas más probabilidades de alcanzar una estrella aquél que se empeña en darle a la luna que aquel otro que ya de entrada dice: “Es imposible y no vale la pena intentarlo”.



No nos quedemos parados contemplando como pasa nuestra vida, no seamos espectadores cuando podemos actuar.




Siembra un pensamiento y cosecharas una acción.

Siembra una acción y cosecharas un hábito.

Siembra un hábito y cosecharas una personalidad.

Siembra una personalidad y cosecharas un destino.

A donde vas?

viernes 24 de octubre de 2008

video

- Solo quiero saber que camino tomar...

- Pues depende... a donde quieras ir tu.

- Eso no importa, si tu me dices...

- Entonces realmente no importa el camino que escojas.

Cuando no tenemos claras nuestras metas, o lo que esperamos de la vida, da igual las decisiones que tomemos. Es importante meditar en que es lo que queremos lograr o hacia donde queremos llegar, para nuestras acciones siempre se enfoquen a nuestros objetivos.

Crea metas a corto, mediano y largo plazo, que sean medibles; sueña en grande, mas puedes empezar con objetivos alcanzables para que te motiven a seguir adelante cuando los hayas logrado. Ten por seguro, que llegaras mas lejos que donde estas ahora.

Nuestra mente esta lista para ayudarnos, solo necesitamos marcarle el rumbo.

Que tu vida no sea como un barco de vela que navega a
capricho del viento, si no como una brujula firme y segura que no pierde el
rumbo a pesar de las tempestades

La Celebración Inadvertida

jueves 23 de octubre de 2008

Me acabo de dar cuenta que el 17 de Octubre pasado Empuja La Vaquita cumplió un año y no me di cuenta!!

Solo me hizo percatarme de que el tiempo pasa volando.
Muchas gracias a todos mis blogger-amigos que han estado y estan hasta hoy, escuchando mis pensamientos.
Muy especialmente a Dorn, Colores y Caracol, quienes siento que son como mis madrinas y que me han acompañado casi desde el principio; asi como a Veca, Alejandrina, Ceteris, Comadrita, Luisz, Pequeña Desorden, Enfermera, Vero, Mohikana, Venus, en fin, a todos!
Y bueno, como no quiero que esto se convierta en un discurso como de ceremonia de los oscares, los dejo, los quiero!

Eran numeros

miércoles 22 de octubre de 2008


Hace unas semanas fui a una dependencia de gobierno a solicitar una clave para revisar mi estatus por internet. Me generaron la clave e ingrese un password el cual anote en una hoja; regresando a la oficina lo primero que hice fue acceder a la pagina para asegurarme de que mi clave funcionaba, y no funcionó.

Pense que era que tardaba algunas horas en activarse pero me dijeron que es inmediato y que tenia que volver a ir a la dependencia a "resetear" el password. Llena de júbilo, como se han de imaginar, dirigí mis pasos hacia la misma oficina unos días atras, previa cita, y esperé a que me atendiera uno de los "Licenciados" que hay ahí (entrecomillado por que no me consta).

- Dígame en que le puedo ayudar - Me dijo el señor del cubiculo 17.

- Vengo a checar por qué mi clave no funcionó, la acabo de activar - Dije Yo

- Seguro se le olvidó el Password - (Perdón?)

- No se me olvidó, lo anoté inmediatamente

- Si se le ha de haber olvidado, a ver trate de entrar - (Osea, no me cree) - Efectivamente se le olvidó el password, a ver trate de recordar, eran Mayúsculas o Minúsculas?

- Eran solo números.

- No importa, eran mayúsculas o minúsculas (??)

- Esteeee... eran números...

- Mire, trate de recordar, el teclado tenía activada la tecla de mayúscula? si no, no va a funcionar.

- Pues no, no recuerdo, lo escribi con el teclado numérico (imaginen mi cara a este punto)

Y aunque no lo crean, me hizo escribir los numeros en "Mayúscula" y "Minúscula"; y el password no funcionó, lo tuvo que reactivar y yo ingresé uno de puras letras para no volver a entrar en la misma discusión jamás.